Santa Julia Billiart fundó las Hermanas de Notre Dame de Namur
Dar a conocer la bondad de Dios, especialmente entre las personas más empobrecidas y abandonadas del mundo.
“Nos esforzamos por crecer ‘en el espíritu de María, la virtud de María, la fuerza y el poder de María’”.
(Constituciones #50)
Hoy, las Hermanas de Notre Dame de Namur trabajan con refugiados en Londres, niños de la calle en Nairobi, trabajadores agrícolas inmigrantes en Florida, huérfanos del SIDA en Zimbabwe, personas sin hogar en Haití… y siempre, con mujeres y niños, que se encuentran entre los más vulnerables.
Trabajamos para ayudar a las personas que viven en la pobreza a obtener lo que les corresponde por derecho cambiando estructuras injustas. Creemos que la educación en sus diversas formas es la mejor manera de lograr este objetivo.
Reconocidas como educadoras destacadas, miles de Hermanas de Notre Dame de Namur han enseñado a niños y adultos a lo largo de los años en los cinco continentes.
Aunque muchas hermanas siguen trabajando en las escuelas, otras han optado por trabajar con los sin techo, los enfermos de SIDA, los ancianos pobres y un sinnúmero de personas más que necesitan ayuda. Todos estos ministerios tienen un mismo objetivo: proclamar en nuestro tiempo, como lo hizo Santa Julia en el suyo, que Dios es bueno.